Buscar
  • Red de Psicólogxs Feministas

Resonancias del 34° Encuentro plurinacional

Nos encontramos medio millón de mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries e intersex en la ciudad de La Plata. Sí, medio millón. Fuimos parte de ese encuentro enredado y asistimos a talleres en donde nos re-pensamos e intentamos construir nuevas formas de habitar este cistema patriarcal que nos oprime y nos excluye. Marchamos ochenta cuadras entre fiestas, abrazos y banderas que nos unen porque estamos juntas y organizadas, y nos rebelamos porque podemos y porque queremos. Habitar nuestros deseos de manera colectiva, hacernos escuchar en espacios en donde nos sentimos alojadas para poder decir-nos, para poder nombrarnos y para poder denunciar las violencias cotidianas en todos los espacios, para eso nos encontramos. Nos nombramos plurinacionales. Vamos con la sensación de que nos encontramos con nosotras mismas a través del encuentro con muchas otras. En ese anudamiento y en ese encuentro colectivo de ese abrazo, de esa marea, y en cada vuelta nos encontramos un poco más en la mirada de mis compañeras, en el relato de otras, en los ojos, en las manos, en los cuerpos, en las sonrisas, en la alegría, en la rabia, en la furia, en la tristeza y en la potencia. Y volvemos con el cuerpo lleno de afectos, que seguramente irán decantando poco a poco con el devenir de los días. Desborde es la palabra que nos vibra en todo el cuerpo: desborde de alegría, desborde de lucha, lo que desborda es aquello que los márgenes insisten en capturar, el desborde es aquella potencia, aquella revolución, aquellos afectos, deseos, cuerpos, aquellos devenires que no pueden capturarse... el patriarcado y el capitalismo son quienes tratan todo el tiempo de marcar los bordes de lo permitido, los bordes del deber ser, de la moral, de los deseos, patologizando, excluyendo o asesinando a todx aquellx que no responda al centro de lo normal como tal. Y el encuentro es ese desborde que viene a patearlo todo, en el encuentro ese desborde cotidiano singular personal -pero no por ello menos político- explota en un colectivo que hace de ese desborde su propia lucha, su propia resistencia, su propia potencia colectiva, feminista, plurinacional, trans, trava, gorda, marica, lesbiana, bisexual, intersex y mujer. Nos traemos ese desborde puesto en el pecho, en el centro del pecho, en el medio del alma como un recordatorio interno para que esos momentos de flaqueo para que nos recuerde que no estamos solas, que no soy la única, que puedo, que no tenga miedo, que somos un montón.




285 vistas

Comunicate con nosotrxs

Asistencia Psicológica:

contacto@redpsicologxsfeministas.com

Recursos Humanos

rrhh@redpsicologxsfeministas.com

  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • Instagram Social Icon